Más de la mitad del oxígeno que respiras
lo producen los océanos.
No las olas ni los animales marinos,
sino algo casi invisible: el fitoplancton.
Millones de microorganismos que, en silencio,
hacen posible que respiremos.
Sin un océano sano, la vida en tierra no se sostiene.
Nada de lo que usamos desaparece:
el plástico se fragmenta, se vuelve microplástico
y acaba regresando al mar… y a nosotros.
Por eso en IMNOTIQ empezamos por el océano.
No es una moda.
Es una decisión consciente.
__IMNOTIQ
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